Osteopatía para todos

La Osteopatía (según María landa) es una ciencia de la salud con gran prestigio y reconocimiento en Europa y en Estados Unidos, donde ir al Osteópata es tan común como ir al dentista o al ginecólogo. Sin embargo en España está aún en sus albores, por que todavía no está reconocida como una profesión independiente.

La clave de esta terapia manual es que no es agresiva, que no se limita a tratar la lesión, sino que busca su origen y va más allá de los síntomas antes de tratarlos.

Habitualmente, estamos acostumbrados a que cuando nos duele algo buscamos ayuda en los fármacos porque tenemos la experiencia de que una pastilla nos calma el dolor de cabeza. Pero lo dejamos ahí. En nuestra vida tenemos tantas cosas que hacer que cuando nuestro cuerpo nos intenta hablar no le escuchamos.

¿Y cómo nos intenta hablar?

Pues con algo tan sencillo y tan sofisticado como son los síntomas.

¿Y qué son los síntomas?

En los coches modernos cuando tienen problemas de aceite se enciende una lucecita en el cuadro de mandos, cuando se nos acaba la gasolina se enciende la reserva y vamos a la gasolinera para poder continuar el viaje.

Bueno, pues en nuestro cuerpo ocurre lo mismo; cuando tenemos hambre el estómago se queja, cuando tenemos “pipí” la vejiga nos avisa de que no se aguanta más…Y hasta ahí son síntomas que entendemos y controlamos.

Bien, ahora lo vamos a complicar un poquito. Vivir significa amar, trabajar, comer comprar… hacer lo que nos gusta y lo que no nos conviene, y ahí es cuando empieza nuestro cuerpo a quejarse. Se queja cuando la alimentación se pasa de azúcares y grasas, cuando nos aceleramos con eso que llaman estrés y pretendemos en un día hacer lo de una semana, cuando parece que nos falta algo si no tomamos café, tabaco, alcohol…etc.

Todas estas acciones que realizamos como algo normal se van sumando a la compensación que nuestro cuerpo tiene que hacer contra la gravedad (9,8 newtons) que tira constantemente de nosotros hacia el suelo. Estamos tan acostumbrados que no nos damos cuenta de que existe (solo cuando algo se cae al suelo y tenemos que recogerlo).

Cuando todo se suma produce una sobrecarga, ejemplo: en un día de lluvia nos quedamos sin luz, y entonces no funciona la televisión, ni la lavadora, ni el ordenador. En nuestro cuerpo, cuando nos diagnostican una tendinitis en el hombro que nos duele y encima nos impide moverlo, la Osteopatía puede descubrir que el origen puede estar en una mala alineación dental o en una disfunción digestiva. En otra persona con dolor en un codo, el origen puede que esté en las cervicales o en las vísceras, que le duela el hombro por un problema de hígado.

Una de las características de la Osteopatía es que es holística, es decir, trata al cuerpo como un todo.

La Osteopatía examina a la persona en su conjunto y busca la causa del trastorno o de la disfunción a través de una aproximación global y no solo del síntoma. Se tiene en cuenta que cada pérdida de movilidad de las articulaciones, de los músculos, ligamentos o vísceras puede alterar la armonía, el equilibrio y el buen funcionamiento del cuerpo.

El Osteópata intentará averiguar la causa del dolor, después podrá o no tratar el síntoma, pero ante todo busca la estructura que provoca el dolor.

En muchos casos la Osteopatía consigue retrasar y a menudo evitar la intervención quirúrgica. “Cuando hay hernias discales, cervicales y lumbares, o en problemas de rodilla, se suele conseguir desplazar la propuesta quirúrgica. Aunque no hay que descartarla para los casos más extremos. De todas formas en muchos países de Europa es habitual que los médicos propongan la Osteopatía antes de la cirugía”.

La Osteopatía trata a la persona y su adaptación al medio, no a las enfermedades que son el resultado del mal funcionamiento del cuerpo.