OSTEOPATÍA INFANTIL Y LACTANCIA. Por Isabel Robles Martínez, matrona EN OSTEOPATIA EN ALICANTE

OSTEOPATÍA Y LACTANCIA

El osteópata puede ayudar al logro de una lactancia materna eficaz y exitosa. Es muy recomendable que el osteópata realice  una revisión temprana del recién nacido para prevenir dificultades con la lactancia materna. Cuando ya han aparecido problemas, es posible solucionarlos con el tratamiento adecuado.

El cuerpo humano tiene un automatismo parecido al latido del corazón o a la respiración llamado movimiento respiratorio primario. Se trata de unos movimientos suaves que se originan gracias a la reconstitución del fluido cerebroespinal en los ventrículos cerebrales. De ocho a doce veces por minuto se produce unos mínimos cambios de presión del líquido cefalorraquídeo que se transfieren a las meninges a modo de mareas, y de allí a los huesos móviles del cráneo y al resto del cuerpo.

Un osteópata experimentado puede sentir los suaves movimientos del movimiento respiratorio primario en todo el cuerpo aunque pasen desapercibidos para la mayoría. Puede sentir si son fuertes o débiles, si se producen de manera armónica y regular y sacar así conclusiones sobre las compensaciones y los trastornos funcionales o estructurales.

El osteópata usa los movimientos del mecanismo primario de respiración como instrumento para el diagnóstico y tratamiento.

Un niño con bloqueos o desplazamiento del movimiento natural de los huesos del cráneo, por ejemplo, puede tener grandes dificultades para abrir la boca, agarrar el pecho de su madre o succionar correctamente. O bien agarrar y/o succionar de una manera defectuosa el pecho.  Como consecuencia, pueden aparecer todos estos problemas:

  • No inicio de lactancia materna en niños que realizan gestos de búsqueda pero no son capaces de agarrar el pecho

  • Grietas y dolor en el pezón por una técnica defectuosa del lactante

  • Pérdida de peso del bebé o incremento de peso insuficiente

  • Llantos continuos que las madres interpretan como hambre

  • Recién nacidos que no sueltan el pecho porque no se sacian

  • Ingurgitación de las mamas por mal vaciamiento que puede acabar produciendo una mastitis

  • Producción de leche insuficiente por un estímulo pobre y vaciamiento insuficiente de las mamas

Si estas situaciones persisten supondrán la incorporación de leche artificial en la alimentación del bebé, con la pérdida de beneficios para la salud del recién nacido que ésta conlleva. Además de la desilusión o tristeza que muchas mujeres sienten cuando abandonan la lactancia sin desearlo.

El osteópata puede normalizar los bloqueos o desplazamientos del movimiento respiratorio primario que están originando todos estos problemas de la lactancia materna con el suave tacto de sus manos sobre el bebé. Con una presión de tan solo 5 gramos (casi imperceptible para un adulto) devuelve al bebé su movilidad natural a todas las estructuras afectadas, permitiendo que efectúe una técnica de  succión correcta y facilitando la instauración de una lactancia materna eficaz y exitosa.

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2 Comentarios to “OSTEOPATÍA INFANTIL Y LACTANCIA. Por Isabel Robles Martínez, matrona EN OSTEOPATIA EN ALICANTE”

  1. Alicia dice:

    Sería posible un tratamiento en un bebe de casi 5 meses y una madre con dolor desde el principio de la lactancia?

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